"Recetas exprés, frescas e inclusivas para sobrevivir al calor"
#OidoCocina
Enjuaga y escurre bien las legumbres si usas conserva de bote. Añade a la ensaladera todos los ingredientes adicionales que te queden en la nevera o te apetezcan. Aliña generosamente al gusto con aceite, vinagre y sal. ¡Servir fresca!
Versión A: Corta el melón en tajadas, añade el jamón por encima y chimpún.
Versión B (@robnobody.bsky.social): Pasa la pulpa del melón por la minipimer hasta que quede líquida. Compra el jamón en taquitos, añádelos por encima y te sale una sopa de melón cojonuda.
Versión C (@aesire.bsky.social): Sigue el paso anterior, pero añade leche de coco a la batidora junto con el melón antes de triturar. (Opción 🌱 vegana cambiando el jamón por almendras tostadas).
Saca las patatas del bote, refréscalas con un chorro de agua fría y trocéalas en una ensaladera. Pica finamente la cebolleta y el pimiento verde. Añade a las patatas el picadillo anterior, el atún desmigado y las aceitunas. Aliña con aceite de oliva, vinagre y sal al gusto.
Vierte la bolsa de ensalada primavera en una ensaladera amplia. Aliña de forma base con aceite, limón y orégano :3. Añade los ingredientes opcionales que prefieras (atún, sardinillas, maíz o cebolla). Puedes cambiar el aceite y limón por mayonesa o alioli si buscas más cremosidad.
Pon las nueces en el fondo del mismo vaso donde vas a batir y aplástalas bien. Es el paso más importante para que se quede ahí el aceitito que sueltan y dé mucho más sabor. Vierte la leche de avena, la canela y tu endulzante al gusto. Añade de forma opcional plátano y/o cacao si quieres enriquecerlo, pásalo todo por la batidora y listo.
Corta el pan in rebanadas y tuéstalas al punto que más te guste. Tosta A: Extiende queso de untar a las finas hierbas y añade los ahumados. Tosta B: Pon una buena base de salmorejo en el pan y añade las anchoas. Tosta C: Frota un diente de ajo, añade un hilo de aceite, tomate y jamón. Tosta D: Unta olivada, pon tomates en aceite y hojas de albahaca fresca. Tosta E: Pon daditos de queso azul y añade un puñado de rúcula fresca.
Extiende las tortillas de maíz en plano. Rellena colocando una base de canónigos y añade las lonchas de pechuga de pavo cocida. Reparte por encima el atún en escabeche. No añadas ningún tipo de aliño, ya que con el propio escabeche del atún quedan jugosos y no hace falta nada más. Enrolla bien.
Enjuaga y escurre las lentejas. Mézclalas con el tomate, el pimiento y la mitad del pepino picados muy chiquititos. Para la salsa: bate el yogur griego con la otra mitad del pepino, unas hojas de menta y guindilla al gusto. Échala por encima de las lentejas y mezcla.
Opción A: Escurre los garbanzos y mézclalos con tiras de pimientos del piquillo para una ensalada instantánea. Opción B: Sirve el hummus en un bol para dipear con pan de pita tostado o bastones de zanahoria. Opciones C y D: Prepara una ensalada campera rápida o cuece pasta, pásala por agua fría y combínala con tus aliños fríos veraniegos favoritos.
Tuesta las rebanadas de pan (puedes usar pan sin gluten 🌾❌ si lo necesitas) hasta que queden bien firmes y crujientes. Reparte la escalivada de bote generosamente por encima del pan aún templado. Corona la tosta regando con un chorro generoso de buen aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal gorda.
Cuece los huevos hasta que estén duros. Pélalos y reserva. Ralla o corta en tiras finas la remolacha cocida. Pela los pepinos y trocéalos en cubos pequeños. Pica finos el eneldo y el cebollino (y los rábanos si los usas). En un bol grande, mezcla con unas varillas el kéfir con la remolacha rallada para que el lácteo se tiña de rosa. Añade los pepinos, los rábanos, las hierbas, un pellizco generoso de sal y limón. Corta los huevos cocidos en cuartos y añádelos por encima. Tapa el bol y déjalo reposar en la nevera mínimo de 2 a 3 horas.
Trocea el queso fresco en dados medianos y colócalos en el fondo de una ensaladera. Corta los pimientos de bote en tiras y repártelos sobre el queso. Espolvorea un buen puñado de nueces troceadas por encima para dar el toque crujiente. Aliña generosamente al gusto con aceite de oliva, vinagre de Módena y sal justo antes de llevar a la mesa.
Lava los tomates y pícalos en cuadraditos extremadamente finos estilo tartar. Aliña el tomate picado al gusto. Coloca el tomate en el fondo de un plato hondo, asienta la burrata entera encima y corona vertiendo unas cucharadas de salsa pesto. Acompaña con pan de ajo crujiente.
Pela las zanahorias y la remolacha. Rállalas finamente (o mételas 3 minutos en la picadora para ir volando ⚡). Pon la base rallada en un bol y alíñala con el zumo de la lima y un trozo de jengibre fresco rallado al momento. Al momento de comer, añade tu proteína favorita según tu dieta: la lata de atún, el huevo duro picado o el tofu en dados.
Abre la lata de tomates, vuélcalos en un bol grande junto con todo su jugo y trocéalos un poco con la ayuda de un cuchillo o tenedor de forma rústica. Añade el atún de lata bien desmigado y un buen puñado de aceitunas. Remueve todo con cuidado y deja enfriar muy bien en la nevera antes de servir con pan.
Prepara el cuscús siguiendo las instrucciones de su paquete y déjalo enfriar por completo suelto en una fuente. Pica en trozos extremadamente pequeños el tomate, el pepino y la cebolleta. Pica también de forma muy fina las hojas de perejil y hierbabuena. Junta todo en un bol grande, añade el cuscús frío, riega con un buen chorro de zumo de limón, aceite de oliva y sazona al gusto antes de enfriar en la nevera.
Cuece las gambas en una cazuela con muy poca agua justo hasta que se pongan blancas y firmes. Retíralas y, en esa misma agua de cocción caliente, tritura el tomate crudo entero. Cuela ese jugo resultante al recipiente donde vayas a servir el cebiche. Corta la cebolla morada en juliana muy fina y déjala encurtir unos minutos con sal. Añádela al bol junto con las gambas frías, un buen puñado de cilantro picado, un hilo de aceite suave para dar brillo y el toque de mostaza. Remueve bien.
Cuece los fideos somen siguiendo el paquete (suelen tardar apenas 2 minutos). Escúrrelos inmediatamente y lávalos a conciencia bajo el grifo con agua muy fría; lo ideal es pasarlos después a un cuenco lleno de hielos para romper la cocción. Mientras se enfrían, pica el cebollino fino y seca el bloque de tofu firme con papel de cocina durante 5 minutos. Sirve los fideos bien escurridos, coloca el tofu frío al lado y espolvorea el cebollino. El dashi se sirve frío en un cuenco aparte para ir mojando los fideos bocado a bocado.
Pela las zanahorias y córtalas en rodajas no muy delgadas. Ponlas a cocer en una cazuela con agua hirviendo durante unos 5-8 minutos; la clave es que se ablanden un poco pero sigan manteniendo un punto firme y crujiente al morderlas. Escúrrelas bien y, estando todavía templadas, añádeles un buen chorro de aceite de oliva, vinagre, sal, comino, orégano y la pizca de pimentón dulce (o usa la mezcla Ras el Hanout directamente). Añade el ajo picado si te gusta y deja enfriar en la nevera unas horas para que coja todo el sabor.
Asa los pimientos rojos en la airfryer o en el horno tradicionales hasta que su piel esté negra. Al sacarlos y pelarlos, guarda muy bien todo el jugo limpio que suelten en el plato. Empapa las rebanadas de pan del día anterior con ese jugo de pimiento asado hasta que estén bien húmedas. Pásalas por huevo batido y fríelas brevemente en una sartén con aceite de oliva bien caliente hasta que doren. Coloca el pan frito en una fuente, cúbrelo con tiras del pimiento asado aliñado y el bonito desmigado por encima. Corona espolvoreando orégano y pimienta negra.
Introduce en la picadora o procesador de alimentos el jamón cocido junto con el queso roquefort y tritura enérgicamente hasta lograr una pasta fina y homogénea. A esa mezcla, añádele los huevos batidos correspondientes y remueve bien con una espátula para integrarlo todo. Viértelo en un molde alargado y cocínalo al horno al baño María hasta que al pinchar con un palillo salga limpio y esté cuajado. Deja enfriar por completo en la nevera, desmolda, córtalo en lonchas y decora con huevo hilado por encima antes de servir.
Pica los tomates, el pimiento verde y la cebolla en cuadraditos extremadamente finos y homogéneos para elaborar la pipirrana tradicional. Aliña bien el picadillo en un bol con un buen chorro de aceite de oliva, vinagre y sal, y reserva en la nevera para que esté helado. Cocina los lomos de caballa en una sartén o plancha muy caliente, primero por el lado de la piel hasta que quede crujiente y luego voltéalos brevemente. Sírvela inmediatamente cubriendo el pescado caliente con la pipirrana bien fría por encima.
Prepara la carne picada o el pollo en una sartén caliente siguiendo las instrucciones que marque vuestro sobre de sazonador para burritos. Extiende la masa de empanada sobre papel de hornear. Rellena una mitad de la masa colocando la carne cocinada bien escurrida de grasas y cubre con las lonchas de queso. Dobla la otra mitad de la masa por encima para taparla, sella bien los bordes haciendo un repulgo, pinta la superficie con huevo batido y hornea hasta que esté bien dorada y crujiente. Se puede consumir tanto templada como fría al día siguiente.
Coloca unas lonchas generosas y gruesas de queso Brie sobre las rebanadas de pan elegidas. Llévalas al horno precalentado o a la airfryer durante unos minutos hasta que veas que el queso está completamente fundido y empieza a gratinarse por los bordes. Justo al sacarla del calor, cuando el queso todavía burbujee, corona cada tosta colocando encima una anchoa en conserva o una lámina doblada de salmón ahumado. Sirve de inmediato.
Lava bien el pepino y, sin quitarle toda la piel (puedes pelarlo a rayas para que quede más bonito), córtalo en rodajas extremadamente finas usando una mandolina o un cuchillo bien afilado. Pon las rodajas en un cuenco y déjalas macerar mezcladas con un buen chorro de salsa de soja, el vinagre de arroz y la pizca de azúcar para romper la acidez. Introduce el recipiente en la nevera durante al menos media hora para que los pepinos cojan todos los sabores y se sirvan bien crujientes y helados.
En la olla donde vas a hervir las patatas, sofríe primero un minuto las gambas para que suelten su sabor, retíralas y resérvalas en un plato tapadas. Pincha varias veces las patatas con piel con un tenedor y ponlas a hervir en esa misma olla aprovechando los jugos de las gambas (unos 15 minutos si usas olla exprés). Mientras hierven, trocea la mitad de las gambas. Corta las patas del pulpo en rodajas: reserva las partes más vistosas para decorar y pica los trozos pequeños y la cabeza. Saltea brevemente en una sartén con aceite los trocitos pequeños de pulpo junto a las gambas troceadas y mézclalos en un bol amplio con las patatas ya peladas y troceadas, la mayonesa y el jugo del plato de las gambas. Corona colocando las rodajas de pulpo por encima, un toque de pimentón y un hilo de aceite. ¡A la nevera dos horas!
Pon a cocer los huevos en un cazo hasta que estén duros. En otra cazuela con agua y una pizca de sal, cuece la merluza y las gambas; al terminar, retira el pescado y guarda un culito del agua de la cocción en un vaso. Desmiga minuciosamente la merluza asegurándote de que no quede ninguna espina y pica los huevos duros. Pica bastante cebolla y el perejil fresco muy finos con el cuchillo. Junta todos los ingredientes en una fuente amplia y aliña generosamente con aceite de oliva, bastante vinagre, una pizca de pimentón, sal y el culito de agua de la cocción que reservaste para ligar y suavizar todo el conjunto. Deja enfriar bien.
Prepara la gelatina siguiendo las indicaciones del fabricante de su sobre, pero con una excepción: cuando te pida añadir el agua fría, sustitúyela por todo el jugo dulce de la lata de piña. Vierte un poquito de esta gelatina líquida en el fondo de cada vasito de cristal (como medio dedo de grosor) y llévalos unos minutos al congelador para que cuaje de forma rápida. Mientras se enfría, bate el resto de la gelatina líquida con la tarrina de queso crema con las varillas hasta lograr una crema fina. Corta las rodajas de piña en trocitos muy pequeños e intégra los pedazos en la crema de queso con suavidad. Saca los vasos del congelador, vierte la crema por encima y déjalos asentarse en la nevera de 2 a 3 horas.
Lava bien las berenjenas, desecha el extremo del tallo y córtalas en cubos pequeños. Colócalas en un recipiente apto para el microondas y cocínalas unos minutos a máxima potencia hasta que veas que empiezan a estar blandas; reserva. Pica la cebolla fina. Cubre el fondo de una sartén o cazuela con aceite de oliva y pocha la cebolla a fuego suave durante unos 15 minutos hasta que esté transparente. Incorpora los dados de berenjena y los piñones, riega con el chorrito de vino blanco y sube el fuego para evaporar el alcohol. Baja al mínimo y cocina despacio durante unos 40 minutos. Añade el orégano seco, sal y pimienta al final del todo y sirve templada o fría con pan tostado.
Vierte la base de lechugas variadas y brotes en una ensaladera amplia. Lava los tomates cherry, córtalos por la mitad con el cuchillo y añádelos al bol. Desmiga el bloque de queso feta usando tus propias manos sobre todo el conjunto para repartirlo bien. Espolvorea un puñado generoso de pipas de girasol sin sal para aportar un toque súper crujiente y aliña con aceite de oliva, sal y vinagre de manzana justo al momento de ir a comer.
Lava muy bien las ramas de apio y las manzanas. Trocéalo todo en daditos pequeños y homogéneos (deja la piel de la manzana para aportar más color y textura). En un cuenco pequeño, liga el yogur natural junto con el chorrito de vinagre y una pizca de sal hasta hacer una salsa homogénea. Junta la manzana y el apio en la ensaladera, vierte la salsa por encima, remueve bien y reserva en la nevera hasta servir helada.
Vierte en el vaso de la batidora los dos yogures griegos, los dientes de ajo pelados, el agua fría y una pizca de sal. Bate enérgicamente un minuto. Incorpora las nueces peladas, un chorrito de aceite de oliva, otra pizca de sal y el pepino pelado y cortado en trozos grandes. Tritura un minuto a potencia baja si te gusta notar los tropezones de pepino y nuez, o un par de minutos a máxima potencia si prefieres beberlo en vaso sin grumos. Sirve helado espolvoreando eneldo seco y pimienta por encima.
Lava las patatas y ponlas a cocer con su piel en agua con sal unos 25 minutes. Déjalas enfriar por completo, pélalas y córtalas en rodajas. Pica menudos los pepinillos en vinagre y el cebollino fresco. Pasa las salchichas por la plancha y hazlas rodajas. Calienta el caldo de pollo en un cazo y, cuando hierva suave, añade el vinagre, el aceite y la mostaza batiendo enérgicamente con unas varillas para emulsionar. Vierte la mezcla caliente sobre las patatas y pepinillos para que absorban todo el jugo. Añade las salchichas, el cebollino, remueve con cuidado y sirve sobre los canónigos.
Pela y corta la patata cocida fría y la manzana en cubitos pequeños y homogéneos. Pica finamente los pepinillos en vinagre y trocea los lomitos de sardina ahumada. Introduce todos los ingredientes en una ensaladera, incorpora un par de cucharadas de mayonesa y mezcla con suavidad con una espátula para no romper los cubos de patata y manzana. Deja enfriar bien en la nevera antes de servir.
En un bol o fuente, pon las alubias, la coliflor troceada y la cebolla roja en juliana. Condimenta con comino en polvo, pimentón, ajo en polvo, cebolla en polvo, un buen chorro de aceite y sal. Mételo todo al horno o a la airfryer hasta que esté bien dorado.
Mientras se cocina, prepara la base del plato mezclando el yogur elegido (griego, coco o soja) con un toque de salsa harissa y pasta tahini. Extiende esta salsa de yogur en el fondo del plato, añade encima las verduras y alubias tostadas que tenías en el horno, y remata esparciendo unos granos de granada fresca por encima. ¡Y listo!
Abre el bote de habas blancas, viértelas en un colador y enjuágalas bien bajo el grifo para quitarles el líquido de la conserva. Escúrrelas a conciencia.
Pásalas a un bol o fuente profunda y machácalas con la ayuda de un tenedor hasta conseguir una masa homogénea. Añade un diente de ajo rallado muy fino, un buen chorro de zumo de limón fresco, un hilo de aceite de oliva y un puñado de hierbabuena fresca finamente picada. Sazona al gusto, remueve todo bien y dales forma de tortas con las manos. Sírvelas bien fresquitas de la nevera.
Cocina las tiras de pechuga de pollo a la plancha en una sartén con un hilo de aceite de oliva y una pizca de sal hasta que estén bien doradas. Retíralas y déjalas enfriar.
En una ensaladera grande o un táper, pon una buena base de brotes de lechuga baby o lechuga iceberg bien picada. Trocea los palitos de surimi y pela y corta la manzana Golden en dados. Añade al bol el surimi, la manzana y las tiras de pollo ya frías. Remata vertiendo el bote de salsa cocktail por encima y mezcla todo muy bien. Guárdala en la nevera; está ideal para dejarla reposar y comer durante un par de días.
Lava bien los tomates y los pimientos. Trocea los tomates, la sandía limpia, los pimientos, la cebolla y el pepino, y colócalos en el vaso de la batidora o procesador de alimentos junto a los dos dientes de ajo pelados.
Añade un buen chorro de aceite de oliva, la vinagreta de jerez y una pizca de sal. Bátelo todo todo muy bien a máxima potencia hasta conseguir una sopa suave, fina y homogénea. Añade agua bien fría al gusto si prefieres una textura más líquida, rectifica de sal o vinagre si es necesario, y mételo en la nevera unas horas para servirlo helado. ¡Y listo!